viernes, 26 de mayo de 2023

Tres cruces

Parafraseando un bolero moruno muy popular hace años, bien podemos decir que en nuestra democracia están grabadas no dos, sino tres cruces: la corrupción política, la pobreza, la violencia.

La primera está asociada con el clientelismo que campea en partidos y movimientos políticos. Aunque la Constitución de 1991 se inspiró en la lucha contra ese flagelo, el mismo la sobrevivió y hoy sigue tan campante. Nuestros gobernantes se hacen elegir trinando contra él, pero consiguen sus votos y consolidan su poder gracias al apoyo de las famosas clientelas. De hecho, en ellas se basan para incrementar sus patrimonios. Lo que en su momento se consideró como positivos avances democráticos, la elección popular de gobernadores y alcaldes, en general no ha traído consigo el mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades, sino la configuración de cotos de corrupción llamados a enriquecer a sus promotores y sus validos. La fuerza electoral de aquéllos termina fundándose en su capacidad para comprar apoyos mediante el empleo público, la contratación y los fementidos programas sociales. Para la muestra, estos dos botones: Si Quintero lo pide, estamos ahí (elcolombiano.com)Se destapa contratista de la Alcaldía de Medellín que no aceptó presión para apoyar a Corredor ni a Agudelo (elcolombiano.com).

No hay qué hacerle. La corrupción está enraizada en nuestra precaria cultura política que se centra en el voto de una ciudadanía proclive a dejarse seducir por cantos de sirena que en rigor son graznidos de cuervos, cuando no por el resonar de las monedas. 

En la pasada campaña electoral los candidatos hicieron hincapíé en las cifras de pobreza de nuestra población, que llegan al extremo de multitud de familias que pasan hambre. El problema es angustiosamente real y es menester que se actúe con denuedo para resolverlo. Pero las soluciones no están a la vista, porque en lugar de considerarlas con realismo se las ofrece a menudo en términos delirantes. Esas soluciones parten de la base de conciliar la generación de riqueza con una adecuada distribución de sus frutos. Pero a los políticos demagogos no se les ocurren ideas eficaces para lo primero, sino alocadas para lo segundo, tal como lo estamos padeciendo en estos momentos.

Urge un gran acuerdo nacional para identificar soluciones razonables en torno de estas dos grandes necesidades.

Por supuesto que la pobreza alimenta la corrupción. Pero hay algo muchísimo más grave: es fuente de violencia.

Como ha dicho el que hoy nos desgobierna, de joven se unió a la guerrilla para luchar contra lo que él y sus conmilitones consideraban un régimen opresor que condenaba a la pobreza extrema a la mayoría de la población. Ese mal argumento sigue convenciendo a los grupos armados ilegales que aducen motivaciones políticas para justificar sus depredaciones. Además, la pobreza viene asociada con el desempleo y el empleo informal que inclinan a muchos a la delicuencia.

El caso de los cultivos de coca, que es la primera etapa en el procesamiento y el tráfico de cocaína, es bien diciente. El desgobierno se niega a actuar para erradicarlos invocando la pobreza de los campesinos que se dedican a esos cultivos. Olvida que los altos niveles de violencia que padecemos están asociados inequívocamente con el negocio de la droga. Somos, hoy por hoy, un narcopaís y, en consecuencia, un narcoestado. Bien se ha dicho que la droga es la madre de todas nuestras guerras.

Colombia, desafortunadamente, ha experimentado una ya muy larga tradición de violencia de distintos géneros. La Constitución actual fracasó en su propósito de sentar las bases de una paz duradera, a pesar de haberla proclamado en su artículo 22 como un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento.

Hay también por desgracia unos condicionamientos culturales que favorecen la violencia.

Ahora se habla de un "paz total" que ofrece todos los visos de un embeleco llamado a alentar a los distintos agentes violentos para hacer exigencias inusitadas que pondrían en grave riesgo la débil estructura de la autoridad. Es tema que amerita reflexiones más detalladas: sin autoridad sólidamente establecida y respetada no es posible que se afiance un orden pacífico.

viernes, 12 de mayo de 2023

Defenestración

Según el DRAE, el verbo defenestrar ofrece dos acepciones: 1-Arrojar a alguien por una ventana; 2- Destituir o expulsar a alguien de un puesto, cargo, situación, etcétera.

La primera acepción remite a un hecho histórico, la célebre defenestración de Praga, que dio origen a la guerra de los 30 años en Europa en el siglo XVII. Wikipedia dice que probablemente hubo 4 defenestraciones, pero la más famosa fue en todo caso la de 1618 (vid. Defenestraciones de Praga - Wikipedia, la enciclopedia libre).

Es poco probable que cuando el coronel Marulanda manifestó en estos días que había que defenestrar al que hoy nos desgobierna su intención fuera la de que se lo arrojara por la ventana de la Casa de Nariño, desde la que suele vociferar ante sus escuálidas huestes. Es más creíble que tuviera en mente la segunda acepción, que a decir verdad está en la idea de millones de colombianos aburridos y hasta asustados con el desgobierno reinante.

Defenestrar al actual ocupante del solio de Bolívar podría darse de manera perfectamente legal si el congreso, después de procesarlo, lo encontrare responsable de algún delito o incurso en causal de indignidad para el ejercicio del cargo. La otra hipótesis podría consistir en que por obra de la fuerza, ya la  de las armas o la de la voluntad popular reinante en las calles, se viere compelido a abandonar el cargo.

¿Constituye delito expresar el deseo de que suceda lo uno o lo otro? ¿Se trata más bien de una manifestación algo destemplada de la libertad de expresión que protege como uno de los más sagrados derechos nuestra Carta Fundamental?

El debate está abierto y menudearán de seguro las más disímiles opiniones para ventilarlo ante la opinión pública y quizás los estrados judiciales.

No sobra traer a colación para ilustrarlo algunos antecedentes.

En 2018 el candidato perdedor en las elecciones presidenciales se negó a reconocer el legítimo triunfo de su contendor y anunció que le haría oposición en las calles. Adujo unas compras de votos que nunca acreditó, dado como era costumbre suya al tremendismo de sus acusaciones, colindantes con la calumnia. Su carácter ponzoñoso quedó ahí en evidencia y, fiel a sus amenazas, tiempo después, aprovechando la crisis de la pandemia y un craso error político del entonces ministro Carrasquilla, alentó un verdadero "putsch" contra el gobierno de Iván Duque, al que a todas luces pretendía derrocar o, mejor dicho, defenestrar. Al lado de manifestaciones ciertamente pacíficas, pero indignadas, de muchos ciudadanos, él y sus secuaces pusieron en acción una llamada Primera Línea que cometió toda clase de desafueros y perpetró daños invaluables a la infraestructura física y a la economía nacional, así como a las vidas de miembros de la fuerza pública e incluso de personas del todo inocentes. Como lo observé en un escrito publicado por aquellas calendas, lo que estaba en marcha era una revolución.

El gobierno anterior fue a mi juicio pusilánime para afrontar tamaña amenaza. La justicia, por su parte, sólo llegó hasta algunos de los sediciosos, pero sin involucrar, como hubiera sido lo procedente, a los autores intelectuales de la multitud de delitos que entonces se cometieron. 

Diestro en esquivar la acción de la justicia, el principal de ellos ocupa hoy la presidencia de la República. Y, haciendo gala de su habitual doble estándar, ahora se duele de que muchos quieran hacerle lo mismo que pretendió respecto de su antecesor.

Su quejumbre recuerda la de Macbeth (vid. Macbeth|William Shakespeare.| Descargar Libro|PDF EPUB|Freeditorial): 

"...Que se hunda todo el universo, que perezcan ambos mundos antes que tomar alimento en el temor y dormir en la tortura de los sueños espantosos que me agitan cada noche. Más vale estar con los muertos, a quienes, por ganar mi paz, mandé a la paz, que yacer en este potro del espíritu en insomne frenesí...— ¡Ah, esposa! Tengo el alma llena de escorpiones..."

¿No lo asolarán en sus noches de frío en la Casa de Nariño las víctimas de su tenebroso accionar en el M-19?

¡Soplan vientos de tragedia en esta Colombia que nos duele!

martes, 9 de mayo de 2023

Desencanto

"Qué desencanto más hondo, qué desconsuelo brutal".

Este verso de Discépolo traduce lo que deben de estar sintiendo varios millones de compatriotas que, ilusionados por un discurso mendaz, votaron por quien hoy nos desgobierna.

La encuesta que ayer publicó Datexco es elocuente: sólo el 31% de s los encuestados aprueba su gestión, pero el 61% la rechaza. Vid:Encuesta: Imagen negativa de Gustavo Petro se dispara y llega a 61 % (msn.com)

La inmensa mayoría parece coincidir con quienes lo han tildado de arrogante, ignorante e incompetente. "Caótico, utópico e irracional", así lo califica Felipe López . Vid. Felipe López Caballero criticó a Gustavo Petro por su gestión como presidente (pulzo.com).

Sus nueve meses de desgobierno les dan razón a sus críticos.

El electorado desoyó las múltiples advertencias sobre el gobierno de pesadilla que se instauraría de ser elegido presidente. La desorientación de la ciudadanía y el triunfo de un líder tóxico arrojan serias dudas sobre la madurez de nuestra democracia, que parece haber olvidado que su tarea es promover a los mejores y desoír a los peores.

La ciudadanía aspiraba a instaurar un gobierno sensato que, a partir de lo construido, introdujera mejoras razonables en los distintos aspectos críticos de nuestra situación social, económica y política. Pero las iniciativas en curso son, como dice su inspirador, un "despiporre".

El pueblo quiere que se supere la pobreza con sus índices de hambre, desempleo e informalidad, pero no que se la instaure como en Cuba o Venezuela. Anhela un mejor servicio de salud, pero rechaza que quede en manos de políticos corruptos y de teguas cubanos. Aspira a un régimen pensional con mayor cobertura, pero no a que se confisquen sus ahorros. En suma, rechaza el comunismo.

El proyecto de "Paz Total" suscita inquietudes por doquier. A las claras se advierte que conlleva la erosión de la autoridad legítima y el encumbramiento de las organizaciones ilegales. Todo el territorio nacional padece hoy a angustia de la inseguridad.

No faltan los que se preguntan si los acuerdos en curso con esos grupos entrañan su colaboración para intimidar a quienes se opongan al petrismo en las próximas elecciones. No hay que olvidar que en la Fiscalía parece dormir una grave denuncia sobre la influencia de los combos criminales que controlan las comunas medellinenses para favorecer la elección de Quintero para la alcaldía de de la ciudad.

En lugar de convocar a la unidad nacional para que las fuerzas productivas se esfuercen en crecer y generar recursos distribuibles para socorrer a los más necesitados, el discurso gubernamental habla del decrecimiento, estimula la lucha de clases, alienta el resentimiento social y asusta a los emprendedores que alimentan la riqueza colectiva.

Es increíble que la comunista que rige la cartera de Trabajo diga que la reforma laboral no se encamina a crear más empleo. Lo que sus críticos señalan con sobra de razones es lo contrario: lo afectará sensiblemente.

El nuevo ministro de Hacienda ha trinado diciendo que el gobierno no es de comunistas, sino de tendencia social-demócrata. Pero los hechos lo contradicen: es un gobierno controlado por comunistas.

La población no quiere padecer bajo el yugo comunista. Lo teme y rechaza. 

De ese modo, es posible que su estado de ánimo pase del desencanto al pánico. Muchos creen que la situación actual es espeluznante.

domingo, 30 de abril de 2023

Dos discursoso inquietantes

El que nos desgobierna ha pronunciado en los últimos días dos discursos que suscitan inquietantes reflexiones.

El primero lo pronunció en la Universidad de Stanford: vid. (155) Gustavo Petro dictando cátedra en la universidad de Stanford - "Justicia ambiental y social" - YouTube. El segundo tuvo lugar en Zarzal. Vid: EL MEDULAR DISCURSO DEL PRESIDENTE GUSTAVO PETRO EN ZARZAL, VALLE DEL CAUCA - YouTube.

Dejando de lado el galimatías que en las redes sociales se ha considerado cantinflesco, en el discurso de Stanford hizo manifestaciones rotundas que revelan su trasfondo conceptual. 

Lo primero, tiene una visión apocalíptica del cambio climático, al que considera que en el transcurso de pocas generaciones dará cuenta de la humanidad entera, produciendo su extinción. 

Es un asunto que se presta a debates interminables y, la verdad sea dicha, aún no se lo ha decidido sin lugar a dudas por la comunidad científica. No falta, en efecto, el ganador del Premio Nobel que lo califica como una impostura. Lo que no se presta a discusión es en todo caso la importancia del tema ambiental, que ofrece muchas facetas y amerita ponerlo en primerísimo lugar en la agenda política. Se discute, sin embargo, sobre sus causas, sus manifestaciones y sus consecuencias posibles.

En el discurso de marras se sindica al capital de ser el gran causante de este fenómeno y más concretamente a la industrialización, que encuentra más rentable el aprovechamiento de energías basadas ante todo en el carbón, el petróleo y el gas.  Los automóviles y las autopistas, los aviones y los aeropuertos se mencionan en el galimatías como ejemplos de grandes causantes de la contaminación ambiental. Pero el planteamiento va más allá: condena radicalmente la libertad económica promovida lo que para él es la bestia negra del neoliberalismo. Su ideología marxista o, tal vez, neomarxista lo pone al borde de la tentación totalitaria que denunció Revel hace años en un texto memorable. Vid.Queue PDF - De Jean-françois Revel: La Tentación Totalitaria (extracto) [qvndd8v1ywnx] (idoc.pub).

Esta inclinación hacia el totalitarismo se advierte más claramente en la parte final del discurso, en la que aboga por un gobierno mundial que posea autoridad suficiente para controlar las causas del cambio climático. Es la ideología del NOM (Nuevo Orden Mundial) que se espera que traiga consigo la desaparición de las naciones, de los hoy Estados soberanos y en general de las autonomías comunitarias. Razón ha tenido Nicolás Morás al calificar a su autor como agente globalista (vid. (20+) Nicolás Morás - Publicaciones | Facebook). Sus nexos con los promotores del NOM han sido desafortunadamente desdeñados por quienes orientan o más bien desorientan a nuestra opinión pública. Es un hecho que muchos de los que votaron para llevarlo a la presidencia no eran conscientes de sus funestos propósitos y ahora dicen estar desengañados. Pero, después de ojo sacado, no hay Santa Lucía que valga.

En el fondo, su propuesta radica en un modelo económico de mera subsistencia, como el cubano. Adiós a las comodidades que nos ofrece la sociedad de consumo, que al parecer considera más perjudiciales que la cocaína.

El discurso de Zarzal contiene varias cargas de profundidad. 

Mencionaré en primer lugar su virulento ataque contra los congresistas que se muestran reticentes para aprobar sus muy discutibles iniciativas en lo tocante con la salud, las relaciones laborales, las pensiones y el régimen agrario. Acusa descaradamente a los congresistas de ser agentes de propietarios de latifundios y no de las legítimas aspiraciones comunitarias. Y los amenaza con la movilización campesina que ya se sabe hacia dónde podría llegar. Los bloqueos, las invasiones de tierras, la violencia contra los propietarios y, en suma, el recrudecimiento de los conflictos agrarios serán las consecuencias previsibles de esta política, que ya va mostrando sus garras con el apoyo gubernamental a las guardias campesinas, cimarronas e indígenas llamadas a usurpar el papel de la fuerza pública.

No obstante su mendaz compromiso de no acudir a la expropiación, rubricado ante notario durante la campaña presidencial, el gobierno en emergencia que acaba de anunciar se aplicará a perseguir a los propietarios de fincas para despojarlos de ellas a cambio de compensaciones irrisorias e inseguras.

Aunque en la campaña presidencial habló de la industrialización del país, su discurso en Stanford plantea todo lo contrario, en función de lo que considera como justicia ambiental. Y aunque en el discurso de Zarzal aboga por poner la tierra a producir alimentos que sacien el hambre que cunde en los núcleos urbanos, lo cierto es que el desorden que va a generar en el agro traerá consigo desabastecimiento, carestía y quizás hambruna. Es enemigo declarado de la ganadería, siendo la carne nuestro principal proveedor de proteínas, de las cuales desafortunadamente sufrimos un acusado déficit en nuestra dieta alimenticia. 

El que tenga oídos, que entienda.

sábado, 22 de abril de 2023

¡Todo nos llega tarde!

Hace poco recordé en este blog un famoso poema de Julio Flórez que lleva este título. 

Conviene volver sobre el asunto para hablar de la boga tardía del comunismo en la que José Martí llamaba Nuestra América.

Cuando esta plaga vino a menos en Europa oriental y mudó sustancialmente en Asia, con excepción de Corea del Norte, a partir de la pústula cubana se ha venido expandiendo por distintos países de la región hasta llegar con aires de triunfo al nuestro.

Hoy nos desgobierna un puñado de comunistas que, como dice la representante norteamericana María Elvira Salazar, están encabezados por alguien que tiene una agenda oculta que se niega a revelar, pero a todas luces no es otra que imponernos el modelo castrochavista.

Hay que estar muy cegados por la ideología para presentar a Cuba como paradigma de democracia, libertades y justicia social. Por donde se la mire, es un desastre. Es un país dotado de tierras excelentes y una envidiable posición geopolítica, pero sometido a un Estado policíaco que controla de modo implacable a una población que a duras penas sobrevive. La gente se quiere ir de Cuba, pero a nadie en sus cabales, a menos que se trate de activistas de izquierda, se le ocurre migrar hacia allá. donde reina una pobreza que nada tiene de honorable. A lo que la retórica llama un pueblo soberano, dueño de su destino, se lo mantiene al borde de la miseria y envidiando la prosperidad que reina en otras latitudes no muy lejanas.

A raíz del colapso del comunismo en Europa Oriental y su transformación capitalista en China y Vietnam a fines del siglo pasado, Fidel Castro y Lula Da Silva urdieron la conformación del Foro de San Pablo para suministrarle aire entre nosotros a un proyecto moribundo en los países que le dieron vida a lo largo de dicho siglo. Lo que había demostrado su rotundo fracaso en los países que lo padecieron, cobró nuevo impulso en nuestro vecindario, mas no para demostrar su vigor, sino para corroborar sus efectos deletéreos.

Sólo a unos orates se les puede ocurrir que lo que se ha implantado en Venezuela en las últimas décadas es digno de imitarse, al igual que lo que ahora se está ensayando en Chile o lo que está protocolizando la ruina de Argentina o de Bolivia, por no mencionar a Nicaragua. 

La ignara segunda de quien por obra de la mala fortuna hoy nos desgobierna se hace lenguas sobre el sistema de salud en Cuba, mientras que la que encabeza el ministerio de Trabajo lanza arengas acerca de las hazañas de los Castro, de Chávez y de Maduro. Pero el que las encabeza, ducho en el disimulo y el engaño, cuando le preguntan sobre el régimen que le gustaría implantar en Colombia responde sin sonrojo que el de Corea del Sur. 

Bueno sería que respondiera si las inquietantes reformas que está promoviendo se ajustan a ese modelo o más bien nos acercarían a su vecino del norte. Corea del Sur promueve la creación de riqueza, esa acumulación de capital que nuestro gárrulo gobernante considera que es causante del cambio climático y de una probable extinción de la humanidad. En Corea del Norte reina en cambio el hambre. Su esfuerzo productivo no se aplica a mejorar las condiciones de vida de la población, ofreciéndole más y mejores bienes de consumo, sino a una desaforada carrera armamentista, esa sí susceptible de acabar con la especie humana.

En estos días he venido leyendo sobre la caída del comunismo en Europa oriental. He citado en otra ocasión "El Diablo en la Historia".  Ahora me ocupo de "Historia del Presente", de Timothy Garton Ash, (Tusquets Editores, Barcelona, 1999), una estupenda crónica de la Europa de la última década del siglo XX que relata las vicisitudes del poscomunismo en países que sufrieron los delirios, que no ilusiones, de los secuaces de Lenin y de Stalin. Hablo de Europa oriental con cierta imprecisión, pensando en las fronteras que trazó la Cortina de Hierro. 

¿Cuál será el legado de nuestros gobernantes comunistas? 

A la luz de lo que viene ocurriendo, creo que será peor que el que dejaron en sus respectivos países los súbditos de Moscú.

Lo que ha fracasado en otras latitudes es lo que acá se nos ofrece como cambio garante de un futuro promisorio. ¡Qué tal!


viernes, 14 de abril de 2023

La Amistad, Regalo Celestial

Al presidente López Michelsen le preguntaron alguna vez por sus lecturas filosóficas. Creo que su repuesta fue la siguiente: "Yo leo los Evangelios, pues ahí está todo".

Los Evangelios constituyen fuente infinita de sabiduría. Por eso los creyentes los consideramos como Palabra de Dios.

¿Qué nos dicen sobre la amistad?

En el patético relato de la muerte y la resurrección de Lázaro, dice San Juan que Nuestro Señor lo amaba, junto con Marta y María, sus hermanas. Cuando llegó ante el sepulcro de Lázaro, se puso a llorar, pues estaba profundamente conmovido. ¡Cuán intensa era la amistad que los unía! (Vid. Catholic.net - La Resurrección de Lázaro).

En el capítulo 15 de su Evangelio reitera San Juan lo que para Nuestro Señor representa la amistad:

"12. Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.

13.No hay amor más grande que dar la vida por sus amigos,

14.y son ustedes mis amigos, si cumplen lo que les mando.

15.Ya no les llamo servidores, porque un servidor no sabe lo que hace su patrón. Los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que aprendí de mi Padre.

16.Ustedes no me eligieron a mí; he sido yo quien los eligió a ustedes y los preparé para que vayan y den fruto, y ese fruto permanezca. Así es como el Padre les concederá todo lo que le pidan en mi Nombre."

Vid. Evangelio según San Juan, 15 - Biblia Latinoamericana - Bíblia Católica Online (bibliacatolica.com.br)

Suele afirmarse que no se elige a los hermanos, pero sí a los amigos. Los hay excelentes, buenos, regulares, malos y pésimos. Debemos acercarnos a los primeros y huir de los últimos, De unos y otros tengo experiencias variopintas. 

Doy todos los días gracias a Dios por quienes me han tendido la mano, me sirven, me ayudan y me protegen. No tengo palabras para describir lo mucho que les debo. Lo que soy es, ante todo, obra de mis seres más queridos. A varios de ellos les debo mi cercanía a Dios, sin la cual esta etapa final y crucial de mi existencia quizás habría transcurrido sumida en tristezas e incertidumbres infinitas. 

No mencionaré los amigos deficientes, aunque por todos ellos rezo cada día, pues también en mis relaciones no es poco lo que he dejado qué desear. 

Con un nuevo y muy afectuoso amigo repasé en estos días algo que nos une, que es nuestra común devoción por Pascal. Y oteando sus "Pensamientos" me vi retratado en esta cruda o mejor crudelísima exclamación: "¡Qué hueco y lleno de suciedad es el corazón del hombre!" (Pensamiento No. 207. in fine).

Son los buenos ejemplos, los acertados consejos, los sanos estímulos de quienes nos rodean con su afecto entrañable los que colman nuestro vacío interior, lo que Mauriac denominaba el desierto del amor, y nos rescatan del cieno en que fácilmente nos hundimos y los yermos en que suelen extraviarse nuestras horas.

Una amiga que llevo en mi corazón pese a la distancia geográfica que nos separa me escribe agradeciendo la lluvia de bendiciones que hoy le envié, pues precisa mucho de mis oraciones. Yo también necesito de las preces de quienes me quieren y todos los días ruego a Dios por ellos.

La amistad verdadera nos transporta a un sublime mundo espiritual, es vehículo imprescindible para nuestra trascendencia, ella nos lleva al Cielo. ¡Bienvenida sea a nuestra existencia!


domingo, 9 de abril de 2023

Valiosos testimonios de conversión

Lee Strobel y David Limbaugh son abogados, duchos en examinar evidencias en casos judiciales. Por distintas circunstancias de sus vidas se han hecho famosos por investigar, valiéndose de sus experiencias, las pruebas que acreditan la validez de la fe cristiana. Ambos eran ateos, pero la Providencia obró en ellos para ponerlos a su servicio.

Strobel y su esposa Leslie eran ateos recalcitrantes. Lee confiesa, además, que llevaba una vida inmoral. Cuando Leslie se convirtió al cristianismo, Lee montó en cólera y se aplicó a investigar a fondo todo lo concerniente con la religión para demostrarle a su cónyuge lo equivocada que estaba, pero terminó convenciéndose él mismo de lo bien fundada de su fe. Abandonó el ateísmo, se dedicó a publicar una serie de libros en defensa del cristianismo y se hizo pastor de una iglesia protestante (vid. (99+) El Caso De La Fe Lee Strobel | osvaldo V I L L A R salinas - Academia.edu). Uno de sus libros figuró como best-seller en The New York Times. Yo he leído varios y declaro que realmente valen la pena. En ellos interroga a los eruditos más connotados en temas bíblicos con miras a controvertir las objeciones que suelen hacerse en contra de la religión cristiana.

Limbaugh se crió en una familia creyente de Missouri, pero en el colegio y la universidad sufrió influencias que lo llevaron a abandonar la fe de sus padres. Al fin y al cabo, la educación pública en los Estados Unidos está bajo el control del marxismo cultural que irradia la Universidad de Columbia bajo la influencia de la famosa Escuela de Frankfurt. La religión cristiana le parecía irracional. Sin embargo, él no las tenía todas consigo respecto del ateísmo dominante en los círculos académicos. La idea de un universo surgido por sí y ante sí de la nada no cabía en su mente. Todo apuntaba hacia un Creador, pero ¿cuál? ¿el de los filósofos de la Ilustración o el de la Biblia? 

El deísmo no lo convenció. Le pareció cínico que se postulara la idea de un Creador que se limitó a generar el universo para luego dejarlo al azar, expuesto a la injusticia, el sufrimiento y la sinrazón. Es la misma objeción de Pascal contra Descartes. Pero en su ánimo pesaban las objeciones que suelen esgrimirse contra el Dios de la Biblia.

No obstante, ciertas circunstancias que según él sembraron semillas fructíferas en su alma lo llevaron a ocuparse a fondo del asunto, del mismo modo que Strobel. Terminó volviendo a la religión cristiana y como resultado de ese proceso escribió un libro fascinante: "Jesus on Trial- A lawyer affirms the truth of the Gospel" (Regnery, Publishing, Washigton, 2014). También en su momento este libro cotizó como New York Times Best-Seller.

El mensaje de Strobel y Limbaugh a los escépticos es contundente. Es cierto que las creencias cristianas suscitan no pocas objeciones y dudas que desafían el buen sentido. Pero antes de sucumbir ante ellas hay que informarse cuidadosamente acerca de lo que se trata, haciendo acopio de la mejor voluntad posible. Limbaugh recuerda que la Biblia enseña que el que busca a Dios sinceramente no sale defraudado: Dios llega a él.

Leí hace poco, a propósito del fallecimiento de Paul Johnson, el célebre historiador británico, que él consideraba que, si hay vida después de la muerte y existe Dios, nuestra relación con Él es el asunto más serio que tenemos entre manos. Si vivimos a espaldas suyas, ignorándolo e incluso contrariándolo y desafiándolo, nuestro tránsito a la vida eterna podría depararnos tremendas sorpresas. Según la revelación que tuvo Sta. Faustina Kowalska, al infierno llegan los que se obstinan en la negación y rechazan del todo la misericordia divina. Su Diario es uno de los libros que más me han impactado en toda la vida. Vid. Diario completo santa faustina kowalska - [PDF Document] (vdocuments.pub)