domingo, 14 de mayo de 2017

Oídos sordos

Dentro de los múltiples y graves mensajes de la Santísima Virgen en Fátima está la advertencia sobre los errores que a lo largo de los años posteriores se esparcirían desde Rusia, en donde aun no se había instaurado el comunismo, pero estaba cerca de producirse la revolución que llevó a Lenin al poder.

Es claro que el mensaje aludía precisamente a los errores que proclama el marxismo-leninismo, entre lo cuales se cuenta el rechazo rotundo a las creencias religiosas y el propósito de erradicarlas de la mente de los pueblos. De ahí, la incompatibilidad radical para ser a la vez marxista-leninista y cristiano. 

Pero, como bien lo dice el Evangelio, los hijos de las tinieblas son astutos. Dado que se percataron de que probablemente el mayor obstáculo que se interponía en su empeño de revolucionar el mundo eran las religiones y en especial la católica, urdieron varias estrategias para infiltrarlas y debilitarlas desde su interior, dando lugar así a su sometimiento y posterior aniquilación.

En "Caballo de Troya Rojo", Pablo Javier Davoli se ocupa en detalle de esa infiltración. Destaca las denuncias de Bella Dodd, que hizo parte de las filas comunistas norteamericanas, acerca del proyecto que llevó a cabo Stalin desde la década de 1930 para penetrar los seminarios católicos con miles de agentes suyos que después alcanzaron altas posiciones dentro de la jerarquía eclesiástica. Dodd le contó a Dietrich von Hildebrand que durante su militancia tuvo trato con no menos de cuatro cardenales en el Vaticano que trabajaban para los comunistas (Vid. http://www.pablodavoli.com.ar/ateneocruzdelsur/intranet/articulos/Caballo%20de%20Troya%20Rojo.pdf).

Uno de los blancos de esta penetración fue la Compañía de Jesús. Es asunto que han estudiado en detalle, entre otros, Malachi Martin, en su libro "Los Jesuítas: La traición a la Iglesia católica, apostólica y romana", y Ricardo de la Cierva, en "Oscura rebelión en la Iglesia".

Martin, cuyo libro leí hace años con estremecimiento, pidió que se le permitiera retirarse de la orden para no poner en peligro la salvación de su alma. Ahí escribió que los jesuítas habían cambiado su voto de obediencia al Papa por la adhesión a los dictados de los comunistas. Un conocido mío que contribuyó a la creación del CINEP corrobora esa apreciación: "Nosotros éramos comunistas", dice. En cuanto al libro de De la Cierva, es posible descargarlo pulsando el siguiente enlace: http://historiayverdad.org/Babilonia/oscura-rebelion-en-la-iglesia-ricardo-de-la-cierva.pdf

De la Cierva ha escrito, además, "La Hoz y la Cruz", en donde se ocupa más en detalle del origen comunista de la Teología de la Liberación (Vid. http://historiayverdad.org/Babilonia/jesuitas/La-hoz-y-la-cruz-ricardo-de-la-cierva.pdf). Ahí cita lo que dijo Fidel Castro acerca de "la alianza estratégica de cristianos y marxistas para el triunfo de la Revolución". Contra esa inicua alianza se opusieron los papas Pablo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI, pero, como lo señalaré más adelante, el papa Francisco la ha puesto ahora en marcha.

Hace pocos años se hizo pública la información acerca de que la Teología de la Liberación había sido ideada y promovida por la KGB con el propósito de sellar  esa alianza y cambiar la imagen del comunismo ante el pueblo creyente.(Vid. http://wwwmileschristi.blogspot.com.co/2013/10/si-la-teologia-de-la-liberacion-es-obra.html). 

El libro de Julio Loredo de Izcue que lleva precisamente el título de "Teología de la Liberación: Un salvavidas de plomo para los pobres" (Centro Cultural Cruzada, Medellín, 2015) es contundente respecto de de la índole subversiva de este movimiento que pretende desquiciar los fundamentos doctrinales del catolicismo para ponerlo al servicio de la revolución cultural, política, económica y social que está en la mira de los herederos del marxismo-leninismo, ahora disfrazados con la piel de oveja del Socialismo del Siglo XXI.

De hecho, a esa teología se la ha calificado con buenas razones de deicida. Su tema ya no es Dios, sino la emancipación humana, entendida precisamente en el sentido del marxismo. Cumple con el propósito de Feuerbach: Dios como esencia del hombre, es decir, "Homo homini deus" (vid. http://www.redalyc.org/pdf/628/62832750010.pdf). No es una teología de la trascendencia, sino de la inmanencia. Su preocupación es eminentemente terrenal y se desentiende en consecuencia de las cosas eternas. 

La religión que postula es política, centrada en el "Reino de este Mundo", que no es el de Nuestro Señor Jesucristo, según lo dice de modo explícito el Evangelio (Jn. 18:36). La liberación que promueve no es la del pecado, sino la emancipación de las cadenas que se considera que oprimen al ser humano en su condición socio-económica.

Pues bien, tal como lo dije atrás, esta es la tendencia que a todas luces se está imponiendo bajo el pontificado del papa Francisco.

George Neumayr acaba de publicar un libro titulado "The Political Pope" en el que muestra elocuentemente cómo el propósito reformista del actual Pontífice se vincula con los puntos de vista de la Teología de la Liberación que había sido dejada a un lado por sus antecesores. Las simpatías del Papa por el comunismo son de vieja data, pues remontan a la época anterior a su ingreso al seminario, cuando trabajaba al lado de una activista revolucionaria que le dio a conocer los textos de Marx. En el siguiente enlace se puede leer un reportaje con el autor del libro y su primer capítulo: https://onepeterfive.com/interview-george-neumayr-author-political-pope/

Se entiende así por qué los pronunciamientos del Papa a raíz de su visita a Fátima para conmemorar los cien años de las apariciones de la Santísima Virgen hayan estado tan lejos de las advertencias proféticas y sus pedidos de arrepentimiento, penitencia y oración por los pecados de la humanidad.

Ello ha dado lugar a que en medios católicos se comente que al Papa no le gusta lo que la Santísima Virgen dijo en Fátima,(Vid. http://catholicvs.blogspot.com.co/2017/05/a-francisco-no-le-gusta-lo-que-la.html#comment-form).  Por eso dice el padre Dwight Longenecker que Francisco actúa más como un político que corteja a unos constituyentes, que como Vicario de Cristo. De hecho, se ha convertido en líder de la izquierda mundial.(Vid. https://catholicismpure.wordpress.com/2017/05/10/fatima-the-rage-of-the-left-and-the-coming-terror/)

¿Se hace eco el Papa de los errores que la Santísima Virgen anunció que se difundirían desde Rusia a partir de la revolución comunista? ¿Es el temido promotor de la apostasía de la Iglesia que se ha profetizado desde hace mucho como signo del advenimiento de los últimos tiempos? ¿Está dando lugar, como lo temen algunos, a un cisma peor que el que se suscitó con el arrianismo?

Lo cierto es que ha sembrado la confusión en muchos de los fieles. No apacienta el rebaño, sino que lo dispersa.



miércoles, 10 de mayo de 2017

Cien años de las apariciones en Fátima

Considero oportuno referirme, a propósito de la conmemoración del primer centenario de las apariciones de la Santísima Virgen en Fátima, al papel que juega lo religioso en la vida pública.

Una serie de prejuicios muy enraizados en la mentalidad sobre todo de sectores que gozan de notable influencia en las colectividades, menosprecia todo lo atinente a lo religioso, considerando que es algo propio de estadios incipientes de desarrollo de la humanidad que han sido definitivamente superados por la razón moderna y, con más veras, por la llamada razón postmoderna de que hoy se habla sin mucha consistencia. 

Ese menosprecio va desde quienes son del todo indiferentes a los planteamientos religiosos, pasando por quienes pretenden remitirlos a esferas estrictamente subjetivas y culminando en quienes quisieran erradicarlos del todo porque piensan que no solo son enteramente irracionales, sino perjudiciales para la sana convivencia en sociedades avanzadas que aspiran a estructurarse sobre la base del pluralismo en todos los órdenes.

Sea de ello lo que fuere, en estas actitudes hay un común denominador, consistente en que lo religioso no tiene cabida en la razón pública que se supone debe guiar las decisiones que a todos nos afectan en la vida comunitaria.

De entrada, hay que observar que a lo largo de la historia la religión ha jugado un papel de la mayor importancia en todas las civilizaciones y las sociedades que de las mismas han hecho parte, por no hablar de las primitivas y las tribales o patriarcales de tiempos antiguos. Tal vez solo la civilización occidental contemporánea y las sociedades comunistas de los tiempos recientes han adoptado sesgos irreligiosos o decididamente antirreligiosos. Pero, corroborando la observación, conviene señalar que donde se ha pretendido reducir o eliminar la influencia de las religiones tradicionales, estas se han visto reemplazadas por ideologías que cumplen la función de religiones seculares o políticas, tal como lo ha estudiado, entre otros, Eric Voegelin.

Ello sucede porque las comunidades se fundan, más que en la imposición del poder o en las afinidades de intereses, en consensos de valores, y estos, como es bien sabido, son refractarios a la racionalidad científica y, en general, la instrumental que campea en los tiempos que corren. 

Como lo he expuesto en mis cursos de Filosofía del Derecho, la exploración del mundo de los valores nos lleva a las altas cimas del espíritu y solo podemos comprenderlo desde esa elevada perspectiva. Si no consideramos al ser humano en su totalidad y por ende en su profundidad, a partir de una Antropología Filosófica consistente, no podremos captar la índole de lo justo ni el sentido del bien común que nos permite identificar la racionalidad de la acción política. Recordemos a Max Scheler, cuya axiología ubicaba los religiosos en la cúspide de ese mundo de valores.

La santidad constituye en efecto la máxima perfección humana, la plenitud de nuestra naturaleza, lo que nos hace verdaderamente a imagen y semejanza de Dios. De ahí, el lamento de León Bloy:"Solo hay una tristeza, y es la de no ser santos" (http://www.hjg.com.ar/txt/bloy/frag_1.html). 

Hoy se habla con bastante ligereza del libre desarrollo de la personalidad, ignorando que la libertad es don precioso del que disponemos para realizarnos plenamente, es decir, para divinizarnos, tal como lo expone Claude Tresmontant en un libro que tengo como joya preciosísima: "L'Enseignement de Ieschoua de Nazareth" (Éditions du Seuil. Paris, 1970), o como lo enseña más recientemente el padre Brune en distintas publicaciones sobre el mundo espiritual (V.gr.https://books.google.com.co/books?id=AomyDgAAQBAJ&pg=PA53&lpg=PA53&dq=Aqu%C3%AD-All%C3%A1+Alfredo+Camarero-Gil&source=bl&ots=qfi9zggmle&sig=ozoOlq2ZR0v_MKA61_r7bB77LcY&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwjz4dnxuubTAhWFKyYKHdeWCs8Q6AEILTAC#v=onepage&q=Aqu%C3%AD-All%C3%A1%20Alfredo%20Camarero-Gil&f=false ).

Lo religioso toca con realidades ciertamente complejas y difíciles de discernir, que dan lugar a discusiones interminables y a las especulaciones más heterogéneas o audaces. Pero son realidades sobre las que, como lo he escrito en otro lugar, median elementos que suministran serios motivos de credibilidad.

Resumo en cuatro los temas básicos a que da lugar la consideración de esas realidades:

-La existencia de dos mundos: el sensible y el suprasensible.

-Las interacciones de esos dos mundos.

-La supervivencia del alma humana después de la muerte biológica.

-La influencia del modo como nos hemos realizado en esta dimensión terrenal en nuestro estado post-mortem o del más-allá.

A la luz de las conclusiones a que podemos llegar después de examinar estos cuatro temas cabe considerar el de las apariciones de la Santísima Virgen, que están ampliamente documentadas. 

Las estudia en detalle, por ejemplo, Yves Chiron en su "Enquête sur les Apparitions de la Vierge" (Le Grand Livre du Mois, Paris, 1995), o el padre Laurentin  en su "Diccionario de las Apariciones Marianas" o en "Lourdes, relato auténtico de las apariciones" (https://s3.amazonaws.com/padrepauloricardo-files/uploads/ellk7mtww669c28rlkhy/lourdes-relato-autentico-de-las-apariciones-rene-laurentin.pdf) .

Las apariciones en Fátima cobran un relieve de la mayor significación. De su carácter sobrenatural dan fe el "Milagro del Sol", presenciado por una enorme multitud el 13 de octubre de 1917; el comportamiento de los tres pastorcitos; los anuncios proféticos dados a conocer por Sor Lucía y el cumplimiento de varios de ellos (el triunfo del comunismo en Rusia, la aurora de enero de 1938, la II Guerra Mundial, la persecución de la Iglesia bajo los regímenes comunistas); los llamados a la conversión, el arrepentimiento, la oración y el sacrificio; en fin, la advertencia a la humanidad acerca de lo que podrá sobrevenirle si insiste en transitar por el escabroso camino del mal.

Fátima se prolonga en Garbandal (sobre lo que todavía no hay pronunciamiento de la Iglesia); en Akita, que gozó del beneplácito del entonces cardenal Ratzinger; y en Medjugorje, escenario de elocuentes fenómenos espirituales que son hoy objeto de cuidadosa investigación por el Vaticano.

De Medjugorje tuve conocimiento a través de un libro de Wayne Weible que encontré en una visita a Estados Unidos. Ahí relataba su experiencia como protestante en múltiples viajes que hizo a ese lugar a todas luces sagrado. Tiempo después, Weible protocolizó su conversión al catolicismo. Muchos otros han seguido su camino. Medjugorje, en donde la Santísima Virgen se sigue apareciendo, no solo ha atraído a más de treinta millones de peregrinos, sino que ha sido escenario de impresionantes conversiones de las que da cuenta, por ejemplo, el libro de Jesús García, "Medjugorje" (Libroslibres, Madrid, 2009).

De estos y otros eventos proféticos se ocupa el libro de Vance Ferrell, "The Marian Messages", que puede consultarse aquí: http://www.sdadefend.com/MINDEX-M/Marian%20Messages.pdf

¿Quién puede dudar sobre cómo las fuerzas oscuras del mal se imponen hoy por doquier? ¿No es evidente la presencia multiforme e intensa del pecado en la vida de los individuos y las colectividades? ¿No tenemos claro que, como lo advierte el Evangelio en Jn 8, 34, el pecado es la peor de las esclavitudes? ¿Qué se pone de manifiesto hoy en Colombia, sino una amenaza que constituye la suma de todos los males que hemos venido padeciendo desde hace más de medio siglo? ¿No son las Farc, el Eln, las demás organizaciones criminales y los políticos que les sirven unos hatajos de demonios?

No me cabe duda: el combate que hoy se libra en el mundo es de índole espiritual. Enfrenta a las fuerzas de la Luz y de la Oscuridad, tal como lo pone de manifiesto el padre Dwight Longenecker en su importante libro "Catholicism Pure and Simple" (http://www.catholicscomehome.org/catholicism-pure-and-simple/).

A propósito del padre Longenecker, él dedica la edición de hoy de su blog a la conmemoración de las apariciones de Fátima, escribiendo sobre "La ira de la izquierda y el terror que se avecina", en  cierta consonancia, aunque dentro de otros contextos,  con lo que modestamente he venido advirtiendo en mis escritos para Pianoforte (Vid. https://catholicismpure.wordpress.com/).

Insisto en lo que he afirmado en otras oportunidades: la paz es un valor espiritual que solo se realiza a partir de cierta disposición de ánimo acorde con la verdad y la justicia, que obedezca al "Sursum Corda", la elevación de los corazones, que proclama el prefacio de la misa católica.

No es esa actitud la que se pone de manifiesto en torno del NAF. Todo lo contrario, lo que se ve es la arrogancia de las Farc, el espíritu pendenciero de Santos, el miedo de las comunidades, la indignación de mucha gente y el desasosiego por todas partes.

Ya habrá oportunidad de preguntarle al papa Francisco:¿Quo vadis? O mejor: ¿A qué vienes?






sábado, 6 de mayo de 2017

Aparta de mí este cáliz

Las amables e insistentes manifestaciones de que he sido objeto de parte de muchos de mis lectores para que desista de mi propósito de abandonar los temas de política colombiana en este blog, me obligan a a volver sobre los motivos de mi decisión.

Tal como lo expuse en mi último artículo, algún escrito mío sirvió para que personas que no conozco difundieran un panfleto cuyo remate era una incitación a la lucha armada. Ello encendió mis alarmas, pues no solo se trata de un abuso que debo desautorizar de modo rotundo, sino de un asunto que entraña distintos riesgos para mi. De hecho, quedo en medio del fuego cruzado entre los promotores de la rebelión violenta contra el actual gobierno y las medidas represivas que el mismo se apresta a poner en práctica para dar cumplimiento a lo estipulado con las Farc en lo que insisto en denominar el NAF.

Hay quienes me dicen que eso puede ocurrirle a cualquiera que se esté pronunciando con sentido crítico acerca del actual estado de cosas.

Concedo que ello puede ser así, del mismo modo que a cualquiera puede acontecerle que si sale a la calle lo muerda un perro o lo atropelle un vehículo. Pero al que tales accidentes le sucedan procurará en lo sucesivo esquivar los perros que andan sueltos por la calle o fijarse bien en los vehículos que van y vienen por las vías públicas.

En suma, las alarmas que se encendieron en torno mío me invitan a ser prudente en lo sucesivo.

Ruego se me perdone que vuelva sobre dos temas que mencioné en mi artículo.

El primero, el ambiente de pugnacidad y desasosiego que reina hoy en la sociedad colombiana. La gente se siente desprotegida, ha perdido la esperanza y cree que los que escribimos denunciando lo que sucede en el país podemos ofrecerle por lo menos alivio psicológico, ignorando que en realidad las nuestras son voces que claman en el desierto. En efecto, quienes nos gobiernan en el orden nacional son ciegos y sordos. No ven los estropicios que han ocasionado y se niegan a escuchar las voces que les aconsejan mesura. Sus designios son inmodificables, así conlleven la entrega del país a una horda de salvajes que aspiran a instaurar entre nosotros un régimen totalitario y liberticida. Esto indigna a las comunidades y fácilmente puede derivar en nuevas y peores acciones violentas que las que hemos padecido a lo largo del conflicto de más de medio siglo con la subversión marxista-leninista.

El segundo tema se desprende del anterior. A medida que se vaya manifestando el rechazo popular a los procesos que se adelantan con las Farc se acentuarán las medidas represivas que ya están anunciadas en un tenebroso capítulo del NAF y que el general Naranjo, según ha dicho Iván Márquez, convino verbalmente con las Farc en poner en práctica. Es, ni más ni menos, el anuncio del Terror a que da lugar toda revolución. Tenemos a la vista los ejemplos de Cuba y de Venezuela para darnos cuenta de la dinámica de los acontecimientos que se producirán aquí dentro de poco.

Lo que dije en mis declaraciones recientes para "La Hora de la Verdad" no es fruto de la fantasía ni de un delirio paranoico, sino de la observación cabal de los hechos: Colombia ya está dentro de las fauces del régimen cubano y este no suelta de buen grado sus presas. Padecemos un régimen dictatorial, así sea de manera solapada. Puede haber Congreso, Corte Constitucional, autonomías regionales y locales, una Constitución a la que se le hacen venias, pero todo ello no deja de ser una fachada que oculta sin mayor recato la dictadura que al alimón ejercen Santos y las Farc.

Tengo claro que a quienes nos opongamos a sus pretensiones en poco tiempo no nos quedarán otros recursos que el exilio, el silencio o la represión.

Debo confesar que me siento como el guardavías que advierte sin poderlo remediar un espantoso choque de trenes. Puede poner en acción todas las alarmas, agitarse, gritar y cuanto se le ocurra, que nadie habrá de hacerle caso.

A Colombia ya solo podría salvarla la acción de la Providencia, pero bien sabemos por los mensajes de Fátima, Akita y Medjugorje que su designio es castigar a la humanidad por haberle dado la espalda. A ello me referiré más adelante, a propósito del centenario de las apariciones de la Santísima Virgen en Cova de Iría en 1917.


lunes, 1 de mayo de 2017

La represión que se avecina

Me informó un amigo, con justificada preocupación, que en el centro de Medellín han repartido un panfleto que contiene fragmentos de escritos míos y remata con una incitación a la lucha armada contra la dictadura de Santos y las Farc.

Hube de responderle que yo asumo la paternidad de mis palabras; que de ninguna manera ellas pueden interpretarse como llamados a la acción violenta, pues por mi modo de ser, mis convicciones y mi formación soy contrario a la misma; y que no puedo garantizar el uso que de ellas hagan los demás, dado que lo que se publica escapa al control de quien escribe.

La situación actual de nuestro país es inquietante a más no poder. Muchos creemos que el "Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera" (NAF) que se firmó con las Farc está condenado al fracaso y traerá consigo nuevas y quizás más violentas confrontaciones que las que hemos padecido a lo largo de años con motivo de la lucha armada de los guerrilleros marxista-leninistas por tomarse el poder e instaurar un régimen totalitario y liberticida como el que impera en Cuba y parece estar consolidándose a sangre y fuego en Venezuela.

Como lo señala Plinio Apuleyo Mendoza en un lúcido artículo que publicó "El Tiempo" hace unos días, Colombia vive hoy bajo la amenaza de una bomba de tiempo con la implementación que pretende hacerse del NAF y el rechazo que contra el mismo manifiesta la mayoría de nuestros compatriotas. (Vid. http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/plinio-apuleyo-mendoza/bomba-de-tiempo-proceso-de-paz-en-colombia-82464).

Hay, en efecto, un clima de zozobra en el ambiente. La esperanza de paz, si es que la hubo en algún momento, se ha desvanecido y lo que la gente teme es el advenimiento de un régimen de terror similar o tal vez más violento que el que hoy padece el pueblo venezolano.

La implementación del NAF hace probablemente innecesaria la existencia de las Farc como organización subversiva, pues de hecho ya no necesitarán continuar la lucha armada para la conquista del poder. 

El NAF las dota de todos los recursos para ejercerlo desde arriba sin necesidad del apoyo popular. Aspiran a que este se produzca cuando pongan en acción las políticas que se contemplan en ese tenebroso documento, así ellas traigan consigo la ruina financiera del Estado. Pero cuentan también con la posibilidad de poner en ejecución una serie de medidas intimidatorias para acallar a quienes osen interponerse de cualquier modo en su camino de servidumbre.

Han dicho voceros de las Farc que en La Habana llegaron a acuerdos verbales y probablemente secretos con el general Naranjo para llevar a la práctica lo estipulado en torno de la lucha contra el paramilitarismo, sus vestigios y sus redes de apoyo.

Este es uno de los capítulos más ominosos del NAF. Ahí se habla de "la persecución de las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz"(p. 8).

Acto seguido, dice textualmente el NAF :

"Para cumplir con este fin, el acuerdo incluye medidas como el Pacto Político Nacional; la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad; la Unidad Especial de Investigación; el Cuerpo Élite de la Policía Nacional; el Sistema Integral de Seguridad para el Ejercicio de la Política; el Programa Integral de Seguridad y Protección para las Comunidades y Organizaciones en los Territorios, y las Medidas de Prevención y Lucha contra la Corrupción" (id.).

Todo esto sigue la lógica astuta del "Chapulín Colorado": está fríamente calculado para poner en cintura a quienes nos opongamos a la revolución que ya está en marcha, orientada, como suelen decirlo los cabecillas de las Farc, a refundar a Colombia.

Las revoluciones se dejan llevar por la paranoia hasta extremos del todo imprevisibles. Llega un momento en que lo que a primera vista parezca ser inocente e inocuo se torne peligroso y amenazante para quienes las promueven. Entonces, ponen en funcionamiento la máquina del Terror, tal como se vio en la Revolución Francesa y después en sus sucesoras del siglo XX. Es el sistema de gobierno que impera en Corea del Norte, en Cuba y ahora en Venezuela. Hacia allá vamos nosotros.

¿Cómo se definen y reprimen las conductas criminales que amenacen la implementación de los acuerdos y la construcción de la paz?

El NAF nos ofrece algunas pistas cuando menciona las "garantías para prevenir cualquier forma de estigmatización y persecución de dirigentes por motivo de sus actividades políticas, de libre opinión o de oposición" (p. 38).

La palabra estigmatización es clave para entender el sentido de la represión que se avecina: decir que las Farc son narcoterroristas, reclutadoras y violadoras de niños, farsantes, etc. amenaza la construcción de la paz y genera sospechas que dan lugar a investigación, procesamiento y castigo al tenor del nuevo Derecho punitivo que emerge del NAF.

Todos los que manifestamos dudas y censuras sobre el estado de cosas que traerá consigo el inmediato porvenir quedaremos entonces bajo la mira del general Naranjo y lo que aprendió en La Habana de sus contactos con el G2 cubano, digno discípulo de la Stasi de Alemania Oriental.

La represión en Venezuela es obra de los cubanos (Vid. https://www.youtube.com/results?search_query=torturas+a+presos+en+venezuela). El general Naranjo seguirá sus instrucciones para instaurarla entre nosotros.

Sugiero a mis lectores que observen los siguientes videos de Youtube para que se formen alguna idea del Gulag venezolano y lo que en un no lejano día padeceremos aquí:








Yo ya estoy viejo y aspiro a estar más pronto que tarde al lado de seres queridos que me esperan en el más allá. He cumplido con advertirles a mis compatriotas los peligros de todo este proceso que se ha llevado a cabo con las Farc desde el momento mismo de su iniciación. No diré una palabra más al respecto, pues estamos bajo una dictadura. Pongo punto final a mis escritos políticos, pues siento que estoy dando con ellos coces contra el aguijón.

Que Dios nos ampare frente a lo que se ve venir.

viernes, 21 de abril de 2017

Elogio de la mentira

El padre jesuíta Francisco De Roux hizo dos actos de fe en su reciente reportaje con Yamid Amat que publicó "El Tiempo" en su edición del pasado 16 de abril, que puede leerse a partir del siguiente enlace: http://www.eltiempo.com/vida/educacion/entrevista-de-yamid-amat-a-francisco-de-roux-sobre-jesus-la-iglesia-y-la-paz-78224

El primero tiene que ver con temas religiosos en cuyos detalles no entraré en esta oportunidad, si bien se han prestado a no pocos comentarios que llegan hasta considerar como heréticas algunas de sus afirmaciones. Pero creo que es un debate que, por lo pronto, es ajeno a mis preocupaciones actuales. 

Me basta con señalar que proclama su fe en la resurrección de Jesucristo, que es, como lo expresé en mi último artículo para este blog, la piedra angular del credo cristiano.

Me interesa más su segunda proclamación, la de su fe en Santos, de quien dice lo siguiente:

"Como cualquier colombiano, tengo críticas al gobierno de Santos, pero siento profunda admiración por un Presidente que se jugó todo para que terminaran el conflicto armado y la victimización causada por la guerra. Y eso lo hizo sin mentiras, con seriedad, sin falsas expectativas, con paciencia y con un equipo muy profesional."

Sus palabras coinciden con las del Papa, quien ha dicho que Santos se la ha jugado toda por la paz. Pero De Roux agrega que lo ha hecho "sin mentiras, con seriedad, sin falsas expectativas y con un equipo muy profesional", todo lo cual a juicio de muchos no deja de ser una sarta de falsedades o, por lo menos, de deplorables manifestaciones de candidez. 

En efecto, si algo ha estado ausente en el proceso que se ha adelantado con las Farc es la verdad.

Lo acaba de afirmar Alberto Velásquez Martínez en su escrito hebdomadario para "El Colombiano", el último de los cuales aparece bajo el título de "Verás que todo es mentira".(Vid.http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/veras-que-todo-es-mentira-XB6355101).

Mentirosos han sido Santos y las Farc a todo lo largo de los diálogos de La Habana y del farragoso mamotreto de 213 páginas que suscribieron a guisa de "Acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera", con el que de hecho se sustituye la Constitución Política de 1991 y se asesta un golpe mortal a nuestra institucionalidad.

En una admirable presentación que hizo en estos días la senadora Thania Vega ante la Tertulia Conservadora que se reúne cada semana en el Hotel Sheraton de Medellín, puso de manifiesto ella las mentiras más protuberantes en que ha incurrido Santos, cuya palabra se ha devaluado hasta el punto de que ya ni Maduro le cree. 

La presentación de la distinguida senadora puede verse a partir del siguiente enlace: https://drive.google.com/file/d/0Bw-sbvEPSlKUT0N0RklGWHhjNXM/view

Más mentirosas han sido, desde luego, las Farc, al reiterar a diestra y siniestra que no son narcotraficantes, a la vez que afirman su propósito de integrarse lealmente al escenario político manteniendo su credo marxista-leninista y su objetivo de tomarse el poder dizque en aras de la refundación de Colombia.

"La verdad os hará libres", enseña el Evangelio (Jn. 8:32), lo cual significa, entre otras cosas, que la mentira esclaviza y acarrea la perdición. Es por ello que el mismo Evangelio caracteriza a Satanás como el "Padre de la Mentira"(Jn. 8:44). 

Por consiguiente, cuando el padre De Roux se pone del lado de los mentirosos no sirve la causa de Dios, sino la del que san Ignacio de Loyola denominaba el Enemigo Malo.

Otra gran ausente de lo convenido por Santos con las Farc es la justicia.

No sé cómo hace el padre De Roux para afirmar sin las debidas precauciones que el Acuerdo Final no crea falsas expectativas, cuando median tantas dudas bien fundadas acerca de si con el mismo se alcanzará para el agobiado pueblo colombiano la paz que tanto anhela.

Con la gracia cartagenera que lo caracterizaba, decía Raimundo Emiliani Román que la Constitución de 1991 está plagada de infusorios, entendiendo por tales unos corpúsculos capaces de desarrollar potencialidades dañinas. Si ello resulta cierto en lo que toca con lo que he denominado siempre como el "Código Funesto", mucho más lo es acerca del NAF con el que el tahúr Santos, haciendo gala de sus habilidades para la trampa, pretendió hacerle el quite al rotundo No con que el pueblo rechazó el Acuerdo Final que sometió a su consideración.

Si bien el texto del NAF abunda en declaraciones de buena voluntad y amables intenciones, cuando se hace el trabajo de separar en sus enunciados la paja del grano el panorama se torna amenazante a más no poder. Ya lo han dicho voces autorizadas que observan que el núcleo de lo acordado está concebido para que las Farc se alcen con el poder. Todas las garantías son para los guerrilleros y ni una sola hay para obligarlos a cumplir lo suyo.

No entiendo cómo la jerarquía eclesiástica se ha tragado lo de la imposición de la ideología de género como normatividad más que constitucional, supraconstitucional, a guisa de hacer parte de un acuerdo especial dizque amparado por el Derecho Internacional Público. Tampoco entiendo cómo la Corte Constitucional, que en otras oportunidades se ha mostrado tan celosa en la guarda de la integridad del espíritu de la Constitución, se ha prestado a que se la sustituya con algo tan burdo y ominoso como el NAF.

Pero a medida que la gente vaya experimentando sus nocivas consecuencias, algo parecido a la "organización de la anarquía", que dijo Taine que fue el resultado de la Constitución francesa de 1791, se irán dando también sus reacciones.

Dejemos que el torrente siga su fatídico curso de destrucción; que la JEP mantenga la impunidad de las Farc y persiga con saña a sus contradictores; que el general Naranjo ponga en acción la Gestapo y los Gulags previstos para proteger a los guerrilleros y amilanar a quienes se considere como sospechosos de ser enemigos de la paz; que el efecto de la reforma electoral sea fortalecer el castrochavismo; que la economía se suma en la más profunda de las crisis, etc. Entonces, como dice el Evangelio refiriéndose a algo que es desde luego más serio, vendrán el llanto y el crujir de dientes. La atroz película de lo que ahora vemos que sucede en Venezuela tendrá entre nosotros una continuación aún más espeluznante.

Estas no son falsas expectativas, sino previsiones que cuentan con amplios márgenes de probabilidad. 

Santos está exponiendo al país a lo peor, al negarse a admitir la opinión mayoritaria de los colombianos y pretender imponerles sobre la base de mentiras, engaños, trapisondas y rabulerías un Acuerdo Final perverso y deletéreo.

Sigo pensando que el padre De Roux, al igual que otros eclesiásticos, se ha puesto más del lado de los lobos que del de las ovejas.





sábado, 15 de abril de 2017

"...Al tercer día resucitó de entre los muertos..."

Según se afirma en sendos escritos que publicó "El Colombiano" en esta semana, esto que proclama el Credo de Nicea no pasa de ser un mito, una superstición. Pero es la piedra angular de la fe de la inmensa mayoría de quienes nos consideramos cristianos.

Nuestra fe no se basa en hechos legendarios cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, sino en un acontecimiento histórico que, desde luego, es susceptible de discutirse, pero cuenta con el respaldo de lo que en la jerga del Derecho probatorio se dice que ofrece "serios motivos de credibilidad".

Lo que relatan los Evangelios canónicos es rico en detalles de tiempo, modo y lugar. Ahí no se habla de algo que se fue incubando en la memoria de las primitivas comunidades cristianas, primero como una suposición y después como ingrediente de una tradición consoladora, sino de un hecho que impactó decisivamente a los discípulos de Nuestro Señor Jesucristo, a punto tal que se dieron a la tarea de anunciar por doquiera que iban la buena nueva del advenimiento del Reino de Dios. Y, según las tradiciones más autorizadas, todos ellos, con la excepción de San Juan, corroboraron su testimonio sometiéndose al martirio.

¿De dónde extrajeron su perseverancia hasta lo último, sino del hecho de haber sido testigos presenciales de la resurrección? No fue que hubieran robado el cuerpo del Crucificado, ni se hubieran puesto de acuerdo para urdir una patraña en la que se jugaban la vida misma. Ocurrió que quien estuvo sometido al suplicio más infamante que a la sazón se conocía se les manifestó en forma corporal, no como un fantasma, sino como un ser vivo, aunque dotado de características sobrenaturales.

Como los escépticos ponen en duda la autenticidad de los relatos evangélicos, ahí están para corroborarlos las Epístolas de San Pablo y los Hechos de los Apóstoles, así como la tradición de la Iglesia, tanto la católica como la ortodoxa y la copta, y la Sábana Santa de Turín. No menciono las iglesias protestantes, porque ellas proceden del siglo XVI en adelante y, así aleguen que quieren restaurar el espíritu original de del cristianismo, les falta esa fuerza vital que confiere una tradición vieja de siglos.

Tengo para mí que el testimonio de San Pablo es decisivo. En 1Cor 15,14 lo afirma de modo tajante:"Si Cristo no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe".

San Pablo experimentó la aparición del Resucitado. Lo que le ocurrió no fue una alucinación, como lo escriben por ahí algunos que pretenden demeritar su testimonio, sino una presencia real, similar a la que se ha manifestado en múltiples apariciones marianas. A Bernadette y los pastorcitos de Fátima pretendieron intimidarlos para que negaran haber visto a Nuestra Señora y aceptaran que lo que decían eran imposturas inventadas por unos sacerdotes embaucadores. Se mantuvieron firmes en lo dicho, y ahí están Lourdes y Fátima como evidencias palpables de la acción celestial sobre las realidades mundanales. La misma intimidación sufrieron los videntes de Medjugorje, a quienes se sometió a intensos exámenes psiquiátricos y neurológicos que dieron como resultado que no solo estaban sanos de mente, sino que efectivamente veían y oían algo que no estaba al alcance de quienes los rodeaban.

Hay mucha documentación sobre estos temas. Es de fácil acceso a través de Youtube lo que ha investigado el Dr. Ricardo Castañón Ph. D., quien superó su ateísmo al acercarse al estudio de numerosos fenómenos místicos. Si alguien tiene oportunidad de conseguirlo, le recomiendo el libro de Jean Guitton y Jean-Jacques Antier que lleva por título "Les Pouvoirs Mistérieux de la Foi" (Perrin, Paris, 1993). Dudo que después de leerlo se atreva a decir que todo lo que se afirma en la esfera religiosa es mitología y superstición.

Lo que le aconteció cuando iba camino de Damasco a perseguir a los cristianos cambió radicalmente la vida de San Pablo. Pero no fue de buenas a primeras como se convirtió no solo en el Apóstol de los Gentiles y, según ciertos autores, en quien dio impulso decisivo al cristianismo tal como lo conocemos y lo profesamos. Su tránsito hacia la fe cristiana fue fruto de una lenta y progresiva maduración, animada desde luego por dicha aparición. Pero esta no fue la única, pues él mismo habla de otras apariciones y del Evangelio que le transmitió el propio Nuestro Señor Jesucristo, así como de la experiencia que tuvo cuando fue arrebatado a lo que llamó el tercer cielo.

A los críticos de las narraciones evangélicas hay que preguntarles si también las Epístolas de San Pablo y los Hechos de los Apóstoles, que afirman la fe temprana en el hecho rotundo de la resurrección, relatan acontecimientos simbólicos o figurados que no sucedieron realmente, sino que se inventaron para consolar a los afligidos seguidores del Crucificado o difundir un nuevo credo llamado a competir con la religiosidad popular imperante en una sociedad esclavista.

La Sábana Santa de Turín y la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe constituyen, según afirma Paul Badde, quien las ha estudiado en detalle, los dos testimonios físicos más contundentes de la presencia de lo sobrenatural entre nosotros. Tengo a la mano uno de sus libros, "Maria of Guadalupe, Shaper of History, Shaper of Hearts" (Ignatius Press, San Francisco, 2008); el otro quizá se fue con la biblioteca que tuve que liquidar a raíz de las vicisutudes a que la Providencia me ha sometido para probarme en estos últimos años. 

Habría que añadir los milagros eucarísticos que ha investigado con rigor el Dr. Castañón y los sorprendentes fenómenos de efusiones de sangre, lágrimas, aceites perfumados o mirellas que brotan de imágenes de Nuestro Señor Jesucristo o de la Santísima Virgen María, de algunos de los cuales yo he sido testigo presencial.

Para debilitar la evidencia que ofrece la Sábana Santa de Turín andan diciendo por ahí que su origen es medieval, que la imagen que está impresa en ella la pudo haber pintado un genio de la tecnología como fue Leonardo y otras hipótesis a cual más aventurada. Pero los hechos son tozudos y la pieza exhibe detalles asombrosos que coinciden con la idea de que envolvió el cuerpo de alguien que fue crucificado hace cerca de 2.000 años en Palestina y dejó misteriosamente grabada su figura en ella.

A través de Amazon puede conseguirse el libro de Lee Strobel que titula "El Caso de Cristo: Una investigación exhaustiva" (https://www.amazon.com/caso-Cristo-investigaci%C3%B3n-periodista-evidencia-ebook/dp/B000SF2ZT6).

Resulta que Strobel abordó el tema con el ánimo de demostrar la superchería de las creencias cristianas. Lo hizo como periodista investigador y tuvo que rendirse, como el Dr. Castañón, ante la evidencia: los documentos históricos acreditan razonablemente que Nuestro Señor Jesucristo padeció bajo el poder de Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado ...y "al tercer día resucitó de entre los muertos".

lunes, 3 de abril de 2017

Charlas de Barbería

Mi caro amigo William Calderón, que oficia tanto de barbero como de barquero, tuvo la amabilidad de invitarme a charlar con él y mi otro viejo amigo, el profesor Juan Manuel Serna, en su programa "La Barbería", que se transmite por Teleantioquia.

William hace un programa jocoso. De hecho, parece hacerle cosquillas a uno cuando lo sienta en la silla; además, le jala la lengua, como para que no queden pelos en ella. Pero, burla burlando, da lugar en la charla a que se digan cosas serias, y es a ellas a las que quiero referirme en esta reseña.

Para abrir la sesión, me espetó esta pregunta: ¿Qué vamos a hacer con la Corte?

Le respondí mencionando un excelente escrito que publicó José Manuel Acevedo en "El Tiempo" hace unas semanas. La Corte Constitucional ha perdido toda su respetabilidad. El país ya no puede confiar en que ella ejerza la guarda de la integridad de la Constitución, pues le ha dado luz verde al desbarajuste institucional que ha traído consigo el NAF (Nuevo Acuerdo Final con las Farc). Por eso escribí a fines del año pasado que se asemeja a la "Corte de los Milagros" de que tratan Víctor Hugo y don Ramón del Valle Inclán. Sus volteretas interpretativas han dado lugar a que Colombia ya no esté sometida a un régimen constitucional, sino a un gobierno de facto que obedece al capricho arbitrario de Santos y las Farc, pero no a una normatividad superior. No lo digo yo, que soy un deslenguado. Lo dan a entender en términos más medidos juristas tan ponderados como Jaime Castro y José Gregorio Hernández, entre otros.

Mi interlocutor, blandiendo su barbera, se preguntó entonces sobre la calidad de quienes hoy son responsables de la suerte del país. Evocó a personajes ilustres del pasado, que suscitaban respeto y admiración en la ciudadanía. 

Le observé que con Santos y sus secuaces Colombia anda en muy malas manos, ya que hasta el calificativo de sinvergüenzas les queda pequeño. Un Carlos Lleras Restrepo, por ejemplo, era modelo de seriedad, no obstante sus errores. Santos, en cambio, es un personaje frívolo a más no poder. Y de la misma calaña son los que lo rodean.

Ya no recuerdo si fue William o fui yo el que trajo a colación al profesor López de Mesa, a quien tuve oportunidad de visitar varias veces cuando iniciaba mis estudios universitarios a principios de la década de 1960, pues tenía una buena relación con mi padre. Recordé en nuestra charla la tristeza que embargaba al anciano y venerable profesor  en una intervención que tuvo en el paraninfo de la Universidad de Antioquia, en la que deploraba que en Colombia estuviera despareciendo esa noble virtud española, la del señorío. Hoy, presenciando lo indecorosos e inverecundos que son Santos y su cohorte de seguro que moriría de pena moral.

El barbero tornó a burlarse del Príncipe de Anapoima, como le dicen a Santos, y de las ínfulas virreinales de Sergio Jaramillo Caro, que amonestó a nuestro gobernador cuando este, en ejercicio responsable de sus funciones, pretendió enterarse de lo que está sucediendo en las zona de concentración de las Farc, que algunos llaman con buen sentido zonas de tolerancia.

Hube de decirle que si acá tuvimos hace años un Papa en Barbosa, el extravagante Pedro II, que andaba por los pueblos vecinos impartiendo la bendición Urbi et Orbi y terminó encerrado, según comentario del profesor Serna, en el manicomio de Aranjuez, no ha de extrañarnos que tengamos ese Príncipe en la Casa de Nariño y que a su servicio esté haciéndose sentir un descendiente de las estirpes de los Caros y las Ibáñez.

"¿Qué opina del nuevo conquistador que nos ha llegado, el español Santiago?", pregunta William con aire socarrón. Le respondo que ahora nos tratan como si recién estuviésemos saliendo del estado de naturaleza y pretenden embobarnos con espejitos y abalorios, como hicieron los primeros conquistadores con nuestros aborígenes. Entonces, el tal Santiago se aparece impartiéndonos lecciones de Derecho, tratando de convencernos con el cuento de hadas de que el contenido del NAF está pensado para proteger y resarcir a las víctimas del conflicto, y sometiéndonos, como si fuésemos incapaces, a la tutela de los gobiernos de Cuba, Venezuela, Chile y Noruega, que de hecho se han convertido en titulares de la soberanía que antes radicaba en cabeza del pueblo colombiano.

Esa abyecta claudicación configura, ni más ni menos, una traición a la patria. Pero ya no hay quien la investigue ni sancione. 

Me dice William:"Entonces, qué es lo que enseña usted ahora como profesor de Teoría Constitucional". Respondo de una: a mis estudiantes les manifiesto que nuestra materia es ya objeto de un curso de literatura fantástica, y que más les convendría leer a Borges que a Burdeau, Duverger, Lowenstein y los demás célebres y autorizados maestros que en otros tiempos les recomendábamos. Yo en realidad les enseño fantasías, como la de que el pueblo es soberano o que la Constitución es norma de normas. Pero William y el profesor Serna observan que, habida consideración del mamotreto que se pretende imponer como norma supraconstitucional, el tema deriva más bien hacia la literatura de terror, como la de Stevenson con su Dr. Jeckyll y su Mr. Hyde. 

El profesor Serna observa que también este Novísimo Derecho Constitucional podría ubicar dentro del realismo mágico de García Márquez, a lo que respondo afrirmando que ese realismo tiene escenas bonitas, como las mariosas amarillas o las mujeres que levitan, pero también cosas feas, como esos personajes que nacen con cola de marrano. No me cabe duda de que los redactores del mamotreto supraconstitucional pertenecen a esa estirpe.

Afirmo que cuando en el futuro un acucioso historiador se ocupe de lo que ahora sucede entre nosotros quizás no sepa si reír o llorar, pues vivimos una tragicomedia. Es trágico que la verdad y la justicia hubiesen sido arrojadas en La Habana para que los perros las despedazaran, pero es cómico que el no del plebiscito se hubiese convertido por arte de Bibibirloque en un sí, de suerte que lo que el pueblo soberano negó rotundamente se hubiese dizque refrendado por un congreso de tramposos.

Comentan mis contertulios el contraste que ofrece la entereza del gobernador Luis Pérez Gutiérrez frente a la blandura del gobierno central, que en todo se hinca ante la arrogancia de las Farc. Les digo que, en efecto, en Antioquia hoy tenemos un gobernador de la talla de los grandes que antaño nos gobernaron, como un Camilo C. Restrepo o un Pedro Justo Berrio. Pero se me ocurre aclarar que en realidad Berrío no fue gobernador, sino presidente del Estado Soberano de Antioquia.

Cerramos la sesión diciendo que sería bueno volver a hablar del Estado Soberano de Antioquia. Cuando me vuelva a crecer el pelo y William tenga bien afiladas su barbera y sus tijeras, tertuliaremos sobre el asunto.